En nuestra ANASTÉ seguimos encerrados, hablando de lo divino y de lo humano, ajenos al ruido de sables que chocan disputándose la herrumbre. Porque seguimos adelante. Porque seguimos atentos. Porque nuestro buzón sigue abierto para misivas como la que nos manda el gran escritor Juan Ramón Santos tras la lectura del libro y que aparece publicada en PlanVe. Muchas gracias. Avanti tutti.