Skip to Content

Un día sin comienzo

Manuel Simón Viola

Nacido en Almendralejo en 1962, Alonso Guerrero ganó en 1982 el premio “Felipe Trigo” de narraciones cortas con Tricotomía, género que continuaría cultivando en compilaciones como El hombre abreviado (1998), Fin del milenio en Madrid (1999) y De la indigencia a la literatura (2004). Como novelista, hasta el momento ha publicado Los años imaginarios, Los ladrones de libros (1991), El durmiente (1998), El edén de los autómatas (2004), Doce semanas del siglo XX (2007) y Un palco sobre la nada (2012). Ahora, la editorial emeritense De la Luna libros publica Un día sin comienzo, una narración coral situada en los instantes previos a los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, acercándose a unas víctimas que “llevaban sus vidas hacia destinos que se mezclaron en el tren, pero que eran únicos y, en apariencia, insoslayables. El azar trágico que impidió que muchas de esas personas sigan entre nosotros, sin embargo, incita a una reflexión sobre el propio azar” [Texto de contracubierta] Reproducimos el arranque de uno de los capítulos (que llevan como epígrafe la hora exacta del instante descrito)

 

7:14

 

“Siempre le resultaba estomagante ese salto diario entre Santa Eugenia y Chamartín. Tomar trenes que solo llevan al trabajo es descorazonador, amola el espíritu, impone en la vida la misma percepción del tiempo que se tiene en una habitación sin ventanas. Eugenio se había pasado años pisando andenes, siempre los mismos. Sin embargo, esa ausencia de encrucijadas, cansina hasta parecer inmerecida, había ido suavizándose desde hacía escasamente un par de meses. ¿Por qué? Aquel once de marzo en que salió de su casa y fue hacia la estación de cercanías, Eugenio se dejó llevar por la impresión de que todo iba colocándose en su sitio” [p. 71]

(Publicado por Manuel Simón viola en su blog "Notas al margen")