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La felicidad lingüística

La felicidad lingüística
Carmen Hernández Zurbano

ISBN: 978-84-92847-26-6

TÍTULO: LA FELICIDAD LINGÜÍSTICA

AUTOR: CARMEN HERNÁNDEZ ZURBANO

EDICIÓN: 1ª

FECHA APARICIÓN: 2013

COLACIÓN: 84 pág.: 14 x 21 cm. (rústica)

CLAVE MATERIA: 821.134.2-1

COLECCIÓN: Luna de Poniente-N

MATERIA: Literatura española. Poesía

PRECIO: 14,00 euros

14,00€

De adolescente veía una serie yanqui en que una chica paraba el tiempo juntando las yemas de sus dos dedos índice, y así, ingenuamente, me sentía yo cuando empecé a escribir poemas: ralentizando el tiempo, intensificando la vivencia, desautomatizando, propiciando el desvelamiento. Hace años de ambas cosas. Ahora escribir tiene para mí mucho de ensamblaje, de decisión, de construcción de la experiencia y de mi misma, por tanto- recordando de alguna manera lo que dice María Zambrano, su razón poética-. Aunque no por ello deje de ensanchar la parcela de atención seleccionada y la complejice, haciéndola más interesante –¿e intensa?- y llenándola incontrolablemente de significados durante el proceso.

La felicidad que me proporciona escribir poemas no tiene que ver con los temas que trato. Esos temas me sirven para afirmar la vida, para tomármela tan en serio como pueda. Mi vida. Para inscribir – creo que Derrida usa esta palabra, me lo dijo mi amigo Fernando- sus acontecimientos. No escribo desgarrada. La felicidad lingüística a la que me refiero en el título es esta, y mi empeño en titular el poemario así es para que mi madre no vuelva a decirme que le pone triste leer mis poemas -el sentir que inicia la cadena de los razonamientos-.Aunque soy consciente de que eso dependerá poco de mí, cada uno guarda y proyecta sus propios sentidos, tan íntimos y únicos como compartidos, curiosamente.

Luego está lo de hacer cosas con el lenguaje -Austin y sus actos de habla, que me interesa tanto-, el pasaje de lo puramente representativo al placer de realizar lo deseado; esa satisfacción es a lo que él llama felicidad ligüística. El lenguaje como seducción, los ritmos de la retórica que conectan con los ritmos del cuerpo. Esos ritmos, el quehacer, lo material. Se escribe para, algo o alguien. Y sobre todo se publica para.